Cada día almacenamos más y más contenido multimedia en nuestros teléfonos móviles, en gran parte provocado por el uso frecuente de aplicaciones de mensajería instantánea como WhatsApp, Hangouts o Facebook Messenger por las que compartimos cada vez más contenidos de este tipo.
El uso de las redes sociales o el correo electrónico hace también que almacenemos todo tipo de imágenes o vídeos. Este contenido suele guardarse de forma automática cada vez que se ve o descarga en la galería de imágenes de nuestros teléfonos o tablets, un lugar al que solemos acceder en numerosas ocasiones y donde quizás guardemos fotos o vídeos íntimos o privados que no queremos que nadie pueda ver sin nuestro consentimiento.



