El conocido navegador de Google es uno de los más populares del mercado, incluso a pesar de que su elevado consumo de memoria puede llegar a convertirse en un problema muy molesto en equipos con pocos recursos, pero lo cierto es que tampoco está libre de bugs, tal y como demuestra este proceso que permite tumbar Chrome con gran sencillez.
Microsoft Edge ha causado una buena impresión entre los usuarios de Windows 10 gracias a su ligera y poco intrusiva interfaz, y a su rapidez para cargar páginas. Incorpora algunas ideas interesantes, como la Vista de Lectura o las Notas web, aunque en honor a la verdad eso es algo que ya hace meses que está disponible en otros navegadores, bien de forma directa o a través de plugins. Pero Edge lo incluye por defecto.
Aún faltan cosas para que pueda considerarse un sustituto completo de Internet Explorer y compañía, como por ejemplo los mencionados plugins, la posibilidad de recuperar pestañas cerradas, o guardar una web. Pero Microsoft está trabajando en ello, e irá llegando poco a poco el próximo otoño.